Yo recuerdo perfectamente que ya había venido a leer esto. Yo medio me acuerdo que lo comenté, pero ahora no veo nada. No recuerdo si soñé que ví la luna y me acordé de lo que aquí leí.
Naturalmente para Matías E.Morales, mi niño, mi segundo corazón. Este blog ha sido un anecdotario de pérdidas, de reencuentros conmigo misma, un ejercicio para aprender a escribir sin tantos artificios, de errores y aciertos, pero sobre todo de desamor. Me he caído y levantado de cada desilusión que en un momento de mi vida se volvió algo cotidiano, parte del cuadro de la desesperanza. Pero un día decidí dejar de caerme por mis relaciones fallidas, había otras cosas y otras formas de vivir, comencé a entender que yo era el amor y donde yo estuviera el amor como mi esencia iba a estar conmigo. El sufrimiento se fue, pero al crecer de ese modo sólo me estaba preparando para vivir mi presente y todo lo que eso implicara. El amor me hizo fuerte, sin embargo esto que estoy por escribir es una herida tan profunda que no tiene, ni tendrá nivel de comparación. 30 de abril 2017 4:00 a.m. Una llamada me despertó, era el papá de mi bebé del otro lado del teléfono ...
Mi mente no está comprometida. Ella vuela libre, a veces con usted, otras tantas, con muchos otros. Un día mi mente decidió huir, aunque mi cuerpo este aprisionando a mi cabeza confieso que no estoy enamorada. En esta huida nadie pintará mi sombra con tiza para recordar que ya me fui. Run away...
Nota: Si usted mi estimado lector busca poesía compleja o textos ilustrísimos, este no es el post. Hoy contemplaba algunas fotos mías de hace 4 años, exactamente del 2006 y vi a una mujer muy triste, me sorprendí y hasta pensé: "¿Esa era yo?" Antes me quejaba demasiado de la soledad, lamentaba tener un novio y sentirme tan hueca por dentro, tan vacía. Lamentaba que personas "hermosas" llegaran a mi vida y se fueran, siempre creía que era mi culpa y me quedaba mucho muy herida. El repaso a esa existencia me lleno de tranquilidad, sólo fue eso, un repaso, un breve instante que tenía que suceder hoy en mi casa, con mi mente clara y mi corazón en paz. Algunas veces vuelvo a sentir una soledad inmensa, que me absorbe, sobre todo en ciertos lugares a las tres de la mañana, pero son eso, pequeños tropiezos que me hacen avanzar y no retroceder. Ahora disfruto tanto aburrirme de mi vida tranquila, adoro los detalles que me rodean, por ejemplo, ver mi reflejo en las tazas...
Comentarios
Saludos
Yo medio me acuerdo que lo comenté, pero ahora no veo nada.
No recuerdo si soñé que ví la luna y me acordé de lo que aquí leí.