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Cancionero.

¡Oiga Usted! ¡Detengase! De esta forma le gritaban unos policias a un hombre que corría apresurado por la avenida Insurgentes; dando vuelta en una esquina unos oficiales bajaron de una patrulla, lo acorralaron y entre tres lo golpearon. El hombre que se encontraba agitado por la corretiza no hizo más que taparse con su guitarra la lluvia de trancasos que le salpicaban, al final el hombre de la guitarra terminó en una patrulla con su guitarra molida. En un ministerio público el calor apenas era apaciguado por los ventiladores, los oficinistas y comandantes con sus trajes baratos y sobresalientes panzas apuraban sus deberes para  la hora de salida, los ánimos eran de aburrición, quejas y charlas sin sentido. En medio de papeles también sin sentido la patrulla 05648 llegó al ministerio público con un hombre lastimado, los oficiales sin mayor explicación lo habían desprendido de su cinturon, lo habían dejado sin zapatos y le habían quitado el saco negro que llevaba dej...

En el presente.

Pasar la mirada por el sol en estos días puede resultar peligroso. En estos tiempos postmodernos hasta el sol ha cambiado, yo no lo veo igual, tengo que huir de él cada vez que es primavera porque me derrito y mi piel en lugar de lucir un tono envidiable termina por resecarse y estropearse toda, definitivamente el sol cambió y mirarlo con recelo no ayuda en mucho, huir de él es apenas la manera más lógica para protejerse de sus incontenibles rayos ultravioleta. Si no se puede mirar el sol ¿Entonces qué hacer? ¿Para dónde mirar? Puede ser que en las grietas de los edificios se encuentre la respuesta, en las sombras también se encuentra reposo.  Mirarlo todo y mirarlo bien bajo la luz del sol debiera ser un ejercicio a practicar. Ayer por ejemplo mientras tomaba un delicioso fráppe me quede mirando sin querer a un punto fijo, a la nada, yo no estaba ahí, mis pensamientos se transportaron hacía otro lugar más esperanzador, pero sentí de pronto el impulso de volver y cuando lo hice mi...

Lugares Mágicos

Hoy el sol ha salido y es un día precioso. Un buen moménto para resaltar los lugares mágicos de la ciudad de México. Mi muy estimado lector, si usted me puede leer de otras partes del mundo o de otras ciudades me encantaría que me pudiera describir  lugares mágicos, mi intención es picar la curiosidad de los que habitan el DF. Gala de lujuria. Por eje central Lázaro Cardenas esquina calle Donceles usted puede encontrar un sanborns.  De la puerta del sanborns que queda justo en la esquina de la calle de Donceles usted deben  contar ochenta y un pasos, pasará los discos, las revistas y llegará al letrero de los baños y teléfonos, hay una vitrina con objetos de piel y varios percheros con ropa colgada. Justo ahí usted debe pararse, afuera de la entrada de los baños a esperar a que el lugar se magnifique. Le aseguro que saldra motivado. La filosofía al servicio de la humanidad. En la calle de Tacuba, antes de llegar a la casa de los azulejos existe un tiangüis de libros ace...

Éxtasis Pato-lógico.

Hoy tenía ganas de una cerveza, pero como que no veo a nadie que quiera tomarsela conmigo. Esa frase me la dijo mi buen amigo Héctor mientras esperabamos nuestro club sandwich. -Muy bien ¿y acaso estoy pintada? -No nada de eso, esque tienes cara de no querer  nada ¿Estás bien? -¡No! Después de mi respuesta ambos quedamos en silencio; muy incómodo. -Lo siento, antes de llegar a la escuela me he peleado con la taquillera del metro. -¿Qué te hizo? -Quizo darme de cambio unos centavos...ya sabes que no soy mamona amigo, pero soy estudiante, tengo el dinero justo y existen ciertos camioncitos con alcancía que no aceptan centavos, me desacompletó. Además le reclamé y la desgraciada me dijo que le hiciera como quisiera, que era todo lo que había, mientras la gente hacía fila y me miraba como a una loca. -Chale, que mal ¿y cuánto te dió de cambio en centavos? -La mitad de un peso. -Jajaja! ¿Por eso armaste tanto escándalo? -Jajaja! Sí amigo, esque pinche gente. Además ví atraves de el espe...

Crónica Black Palace

Eran las nueve de la mañana y me levanté bien animosa, ese día vería a mi amiga Gi y siempre le quedo mal llegando tarde ó pidiendo clemencia para ir a un lugar barato por mi falta de dinero, nunca le he dicho lo mucho que me apena salir con lo justo para mis pasajes y si bien me va dos cervezas, sin embargo aquel día no, era el día que  iba a enmendarme con ella, inclusíve llegaría temprano y eso me ponía contenta. Siguiendo con este tajo de honestidad delato uno de mis defectos: nunca soy puntual. Esa mañana arreglarme resultó una fatalidad, mi cita con Gi era a las doce, eran las once y yo todavía no tenía mi cabello seco para peinarme, planchaba un sweter mientras mi madre me decía que no me fuera sin desayunar; realmente me debatía entre desayunar, peinarme y ponerme otra ropa para no tener que planchar, todo eso sucedió mientras sonaba like a friend de pulp, o sea, menos de cinco minutos. Finalmente mandé a la chingada todo eso y envié un mensaje a mi amiga. Debiera resulta...

Mamá, soy una paleta.

Tengo en mi lado izquierdo una humeante taza de café, en mi lado derecho puedo ver a mi mamá que plancha la ropa de mis hermanos, a su vez proporciona un calor a la casa, no sólo por la plancha, sino por su presencia, además estamos ella y yo solitas y me gusta. En la noche iré a una fiesta y no puedo dejar de pensar: “Mi vida es maravillosa”/ Sin embargo antes de que continúe escribiendo acerca de mi vida y recicle las vitales hojas de mi libreta, debo confesar mi incapacidad para narrar una historia, tengo muchas, pero el frio me entume las manos y a veces quiero escribir tanto que al final la historia termina descomponiéndose en algo que no quería, creo que es más fácil pintar, aunque tengo la referencia de Picasso; cuando llegaba a terminar un cuadro y este no le satisfacía de manera total lo rompía sin la menor consideración y recomenzaba. Claro, a eso quería llegar al comienzo, que después de un tiempo se vuelve recomienzo. Me cuesta mucho escribir esa palabra sin sonar cur...

Un brindis.

Estoy a punto de levantar mi copa y escuchar el discurso de mi familia para después decir ¡Salud! Mientras tanto mi hermano no pierde la oportunidad de azotarme una puerta en la cara y todas las puertas que encuentre de aquí en adelante. Estos instantes que vertiginosamente cambian de un momento a otro se llaman navidad. La navidad plástica en dónde los medios suelen amaestrar nuestra mente con toscos comerciales que cambian del odio consumista a la reconciliación del mundo y la unión familiar (o sea, consumir en grupo). Sin alternativa alguna y meditando profundamente acerca de lo que todos los años sucede en estas fechas entré en una especie de parálisis cerebral por no encontrar un momento adecuado para escribir, esta fragmentación de la que hablo puede ser en mi caso consecuencia de una mente incapaz de desechar las imágenes recolectadas a lo largo de este periodo de estudio y de asueto que se acumulan hasta apelmazarse y, finalmente bloquearme. Sin embargo mi incapacidad para esc...