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En el compas de la huida.

Vamos, necesitas comer algo... -No tengo hambre. ¡Por favor, todos los seres vivos necesitan alimento! -Por eso, no tengo hambre ¿Eso te dice algo?

Colgada de una canción.

El huir implica mucha fuerza, sobre todo en los pies para poder correr a todo galope y luego la fuerza mental suficiente para dejar atrás personas, costumbres y lugares. Y aquí estoy escribiendo desde la incertidumbre, sólo con el presente aveces tormentoso otras tantas aburrido pero tranquilo, supongo que así debe ser la tercera edad. No volveré y para sostenerlo me cuelgo de una canción que ahora es la única que me acompaña. The path that I'm walking I must go alone I must take the baby steps until I'm full grown Fairytales don't always have a happy ending, do they And I foresee the dark ahead if I stay I hope you know, I hope you know That this has nothing to with you It's personal, Myself and I We've got some straightenin' out to do And I'm gonna miss you like a child misses their blanket But I've got to get a move on with my life Its time to be a big girl now And big girls don't cry.

Quiero el poder de la palabra todito pá mi...

El hombre se posee en la medida que posee su lenguaje. No habrá ser humano completo, es decir, que se conozca y se dé a conocer, sin un grado avanzado de posesión de su lengua. Porque el individuo se posee a sí mismo, se conoce, expresando lo que lleva dentro, y esa expresión sólo se cumple por medio del lenguaje. Hablar es comprender, y comprenderse es construirse a si mismo y construir el mundo. A medida que se desenvuelve este razonamiento, se advierta esa fuerza extraordinaria del lenguaje en modelar nuestra misma persona, en formarnos, se aprecia la enorme responsabilidad de una sociedad humana que deja al individuo en estado de incultura lingûistica. En realidad, el hombre que no conoce su lengua vive pobremente, vive a medias, aun menos. ¿No causa pena, a veces, oír hablar a alguien que pugna, en vano, por dar con las palabras, que al querer explicarse, es decir, expresarse, vivirse, ante nosotros, avanza a trompicones, dándose golpazos, de impropiedad en impropiedad, y sólo en...

La guerra bacteriológica

La influenza no es otra cosa más que el odio del sistema capitalista trasformado en guerra bacteriológica para poder vender medicamenteos caros y hacernos la vida más complicada. El caso de eso es que nadie puede ver que sólo somos víctimas de un macabro experimento, de todos modos cuidense y usen tapabocas, lo único cierto es que las personas mueren y algún país se hace más rico con nuestra pandemia.

Burbujeante y cascabelera.

Era el año de 1988 y mi madre me levanto para la escuela. Mientras me vestía me dijo así de la nada que el mundo era un lugar muy feo, yo no entendí, así que pregunté ¿Mamá, qué es el mundo? y ella no respondió... La vida siguió su curso pero un día algo toco mi hombro, sorprendida mire hacia atrás y ahí estaba el mundo con su sonrisa cínica que se me mostraba en toda su magnitud. Después de eso vino la muerte de mis abuelos y papá se quedo sin dinero, entonces un mundo sin dinero es un lugar mucho más complicado y horrible. Recuerdo muy bien mi última risa antes de que el mundo apareciera, fue una risotada grande que salia de todo mi cuerpo, fuerte, larga y sincera como suelen ser, cuando vi todo lo que el mundo podía hacer de mi y de mi sonrisa decidí que no era buena idea mostrarla y entonces la arranque de mi rostro para guardarla en un lugar seguro, pero el mundo nunca es un lugar seguro, cualquiera la podría descubrir y hacerla pedazos así que ante mi dilema decidí comerla, por...

Es conveniente que usted lo sepa

A Corina. Me dueles aqui justo ahí... en donde antes no d o l í a

El fluir de las cosas

Hola, soy la novia de Víctor -dijo ella mientras me pedía toda entusiasmada un café al otro lado del mostrador-Orale, buena onda... ¿qué café quieres que te prepare? Esa fue toda mi respuesta y sin embargo ante semejante declaración yo por primera vez tenía mi pulso firme, la mirada erguida y todo mi ser en su lugar. No es que no me importará que aquel muchacho guapo que iluminaba la cafetería con su manita rota y su sonrisa llena de ternura tuviera novia, son los sentimientos de tomar un respiro a tan encantadora seducción lo que hizo una reacción de tranquilidad. Hace algún tiempo lo hubiera perseguido y le habría dicho lo maravilloso que era para después tener sexo en su apartamento con la esperanza de que terminara convencido que yo era la mujer de su vida y todo habría sido inútil, yo tenía que entender de alguna manera que perseguir a alguien es la más absurda de las obsesiones porque al final del día, se irán. Todos y cada uno de mis amantes me hizo necesitarlos, cada uno de ell...