Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Six de insolencias bien frias

Demencia Kafkiana

Imagen
Desde hace un par de meses, a las diez de la mañana se escucha como rascan el techo de mi departamento, tiran cosas, caminan, vuelven a tirar cosas y rascan. Sabiendo que no era común y tampoco humano poco a poco descubrí que mis vecinos habían adoptado una mascota. El animal sin rostro y sin forma para mí camina abandonado por el departamento de mis vecinos. Algunas mañanas aúlla con demencia. Fue cuando sospeché que era un animal grande, deduje que su raza era parecida a la de un lobito.  Auuuuuu, auuuuu, se escucha al menos tres veces por semana. Debido al escándalo comencé a poner atención a mis vecinos, sus rostros y sus formas me desagradan. Sé que le gritan al perro ¡Cállate! ¿Por qué hiciste eso? ¡No! ¡No! ¡No! ¡Ah, eso no se muerde! ¡Bájate! Su desesperación con el animal los ha vuelto descuidados y casi no lo sacan a pasear, los ruidos en su departamento incrementan todos los días. A veces hay silencios y es cuando pienso que lo mataron o se lo comieron. Antes de la ...

Son flores con espinas.

Con mi saliva, tejo arañas, puñales y polvo, quisiera fueran flores igual a tus ojos, nublados. Aprendo a tejer arañas, puñales y polvo de tu saliva, de madre descuidada y caricias torpes. Ser tú quisiera tan colocada... Tan desierta, y mirar desde tus ojos chuecos ¿Cómo soy? A veces puta iracunda indeleble niña flor pedazo de ti, de tus ojos chuecos tan desierta y colocada Las flores no existen si no las ves, así como yo no existo cada que me odias. .

La diplomacia, arma inservible.

No recuerdo dónde fue con exactitud que lo leí; lo cierto fue que una sola frase de ese texto me dejó reflexionando un tiempo hasta concluir en este post. La diplomacia es una arma inventada supuestamente por el raciocinio humano, por nuestras mejores virtudes, según los políticos evita las guerras, los defensores de los derechos humanos afirman que evita doctrinas como la discriminación, el facismo, racismo etc. Lo cierto es que la diplomacia y el don de la palabra sólo sirve para crear falsos puentes que se hunden al pisar, entonces suele devaluarse hasta convertirse en polvo. Preferible un buen insulto a socabar palabras "diplomaticas" cuando a la postre tu hígado se desfigura mientras pones tu mejor cara. Un insulto es más sinero y sí va acompañado por un buen argumento es un victoria asegurada. Justamente ahora con todo lo que emana de mi hígado, panza y corazón digo lo siguiente: Puta la señora que me aventó en el metro Puto el chofer que me cobró de más Chinguen a su m...